Nick Cave y el duelo


Hoja de otoño

Viento, no te me lleves.

Quita de mí tus duras manos.

No soy sino una hoja amarilla y frágil

que ayer cayó de este árbol.

Y aquí estoy volando y volando a su alrededor.

Mientras me da sombra, 

sueño con volver al árbol.

Saniya Saleh

El día de los muertos es mi celebración favorita en México. ¿Celebrar la muerte? No, realmente no es así. Es honrar la memoria de las personas amadas, las que nos acompañaron en vida, las cuales llevamos unidas a nuestras historias personales mediante un hilo. Durante este día se acepta a la persona amada y a su memoria completamente, con todos sus errores y virtudes. Se embellecen sus tumbas.

Caminar hacia el cementerio parece una fiesta; entre multitudes, flores multicolores, comida, música, caña de azúcar. Y sobre todo, sobresale el color anaranjado y el olor de la flor cempasúchil, que guía a nuestros ancestros a encontrar el camino hacia nosotros por este día. 

En el cementerio, las personas limpian las tumbas, colocan flores frescas, pintan de dorado las letras de las lápidas. Hay tríos de música norteña y mariachis entonando la música preferida de sus muertos. Hay belleza entre lágrimas.  

Se crea un espacio para sentir. 

Este espacio para sentir el duelo es multifacético. 

La primera semana de junio asistí al concierto de Nick Cave and The Bad Seeds en el Primavera Sound en Barcelona.  A unas semanas de la muerte de su hijo, Jethro Cave, Nick Cave se presentó en el escenario y todo se convirtió en un momento tan hermoso, triste y desgarrador. Su dolor de padre como un animal herido fue compartido con los fans en un momento de comunión profunda y significativa. Fue un momento donde el arte transformó el dolor del duelo en belleza y comunidad. 

Jethro fue la segunda muerte de un hijo para Nick Cave. El primero fue su hijo Arthur. ¿Cómo alguien puede sobrevivir a tanta tragedia? Yo ni me lo imagino. Solo sé que Nick Cave,a través de su música y arte, comparte su dolor y sus sentires  con quien quiera escucharlo. La muerte es parte de la vida, la vida es parte de la muerte, es parte de un ciclo continuo y el arte puede ofrecer un  espacio para sentir. Un espacio artístico, creativo y vital para los que nos quedamos.